Jorge Iván Domínguez – Abril 2026
Jorge Iván Domínguez – Abril 2026

Por: Gustavo Lugo Meza
Jorge Iván Domínguez, empresario, consultor político, miembro masón de la Gran y Respetable Logia de Valle de México, nos platica del caminar de su vida siendo un líder polímata.
¿Cómo describirías la vida de un polímata?
Lo podría definir como un equilibrio permanente entre el caos y el orden. Es la decisión consciente de no especializarse en una sola trinchera, sino entender los sistemas completos: el poder, la mente, la narrativa y los números. No es acumular conocimientos, es conectar disciplinas para anticipar realidades. Un polímata no estudia por curiosidad, sino por ventaja.
¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado como polímata?
La incomprensión. Vivimos en un mundo que premia la especialización estrecha. Pensar de forma transversal incomoda, porque rompe categorías. El mayor desafío no ha sido aprender muchas cosas, sino lograr que otros entiendan que esa integración genera valor real.
¿De dónde surge la inspiración para tus proyectos?
De observar el poder en movimiento. La política, los mercados, la conducta humana… todo deja patrones. Mi inspiración no es romántica, es analítica: detectar vacíos, tensiones y oportunidades. Ahí nacen los proyectos que realmente transforman.
¿Cómo manejas el miedo al fracaso o la crítica?
No lo elimino, lo instrumentalizo. El miedo es información: señala dónde está el riesgo y, por lo tanto, el crecimiento. En cuanto a la crítica, distingo entre ruido y señal. La mayoría es ruido; la poca que es señal, la convierto en ventaja competitiva.
¿Cuáles son los principios fundamentales de la masonería que guían tu vida diaria?
Disciplina interna, búsqueda de la verdad y construcción constante del carácter. La masonería te recuerda que el verdadero poder no es el que se ostenta, sino el que permite el autogobierno. Ordenar la mente, templar el espíritu y actuar con propósito.
¿Qué lecciones has aprendido a través de tu experiencia en la masonería?
Que el conocimiento sin carácter es peligroso, y el carácter sin conocimiento es insuficiente. También que todo proceso profundo es lento: la verdadera transformación no es visible en el corto plazo, pero es inevitable si se trabaja con constancia.
¿Qué legado quieres dejar en tus áreas de influencia?
Instituciones que trasciendan a las personas. Modelos que funcionen sin depender de quién los creó. Y una idea clara: que la política, los negocios y el conocimiento pueden ejercerse con inteligencia estratégica y profundidad ética al mismo tiempo.
¿Qué consejo darías a alguien que quiere seguir tus pasos?
Que no siga mis pasos. Que construya los suyos con disciplina brutal. Que lea más de lo que consume, que piense más de lo que repite y que actúe más de lo que planea. Y sobre todo, que entienda que el verdadero juego no es tener éxito… es volverse indispensable.