El Karting

2022-04-26
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Por: Irving Berumen Quiñones

El karting nació en Estados Unidos en la década de los 50 del siglo pasado, y con el paso de los años ha pasado de ser una actividad puramente recreativa a convertirse en una disciplina profesional. De hecho, hoy en día, no sólo es un deporte emocionante por derecho propio, sino que también es un trampolín para llegar a otros deportes de motor de mayor repercusión mediática, como la Fórmula Uno.

A continuación os contamos brevemente su historia.

¿Quién hizo el primer kart? Para descubrirlo, nos tenemos que remontar a 1956, en California, EE.UU. Art Ingels y Lou Borelli crearon un vehículo combinando un motor McCulloch West-Bend con un chasis que estaba a sólo unos centímetros del suelo. Era el primer kart motorizado de la historia.

Ingels participó con él en una carrera local, donde Duffy Livingstone, que estaba entre el público, quedó tan impresionado que decidió construir su propio kart. Livingstone dirigía un negocio de silenciadores de coches junto a Roy Desbrow. Y ambos, junto con otros entusiastas de los karts, organizaron las primeras carreras en el aparcamiento del Rose Bowl, en Pasadena. Su popularidad creció tan rápidamente que en 1958 montaron la primera compañía de fabricación de karts. La empresa se llamó Go Kart Manufacturing Co.

El concepto fue rápidamente expandiéndose, con la aparición de trazados en numerosos pueblos y ciudades de Estados Unidos. Estos circuitos presentaban calidades y sistemas de seguridad muy dispares, ya que el deporte no estaba aun debidamente regulado.

Sin embargo, la popularidad del karting cayó en Estados Unidos a finales de la década de los 60. Aunque tenía sus seguidores, llegó a considerarse un deporte elitista, ya que sólo podían permitirse correr los pilotos que tenían los suficientes recursos para mantener el kart y todos sus componentes actualizados con la última tecnología.

En 1962 la FIA creó la Comisión Internacional de Karting (CIK). Y el primer campeonato del mundo se celebraría en 1964, en la “Pista d’Oro” de Roma.

A Europa el karting llegó más tarde, pero se popularizó rápidamente. A principios de los 70, el principal fabricante de motores de Estados Unidos, McCulloch, fue comprado por Black & Decker, que tenía poco interés en el sector del karting. Los fabricantes europeos, sin embargo, fueron creciendo e innovando.

A partir de los años 90, comenzó a desarrollarse con fuerza el karting indoor en Europa, fundamentalmente en Francia, Bélgica y Reino Unido. Esto contribuyó a acercar el mundo del karting al gran público, ya que este tipo de circuito es generalmente más corto y más lento que un outdoor.

Actualmente, España cuenta con más de 100 circuitos repartidos por todo su territorio. La mayoría de ellos están concentrados en las comunidades de Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Madrid y Baleares.

El órgano rector del karting, la CIK-FIA, reconociendo el aumento de los costes de este deporte, está intentando tomar medidas al respecto. Ha reducido recientemente la duración del Campeonato Mundial de Karting (pasando de cinco a cuatro días), ha reducido el número de neumáticos que se pueden utilizar durante el fin de semana y ha recortado el precio de las entradas.

Estas medidas están encaminadas a disipar la creciente opinión de que el karting se está convirtiendo en un campo de juego para los ricos, en lugar de una oportunidad para los conductores con talento.

El presidente del organismo desde diciembre de 2017 y ex piloto de F1, Felipe Massa, afirmaba en una entrevista al tomar el cargo que “el karting es muy importante para preparar a los pilotos de la manera correcta de cara a la Fórmula 1”. Además, explicaba que “mi filosofía es ante todo tratar de hacer las cosas un poco más simples (…) porque actualmente tenemos muchas categorías distintas y muchos motores diferentes”.

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