Qatar 2022, el mundial más controvertido
Qatar 2022, el mundial más controvertido

Por: Irving Berumen Quiñones
Las críticas de hinchas y de activistas por los derechos humanos al Mundial de Qatar 2022 no cesan, a un año de que comience el torneo. Federaciones y futbolistas se centran más en lo deportivo.
La primera Copa del Mundo a realizarse en un país del mundo árabe, Qatar 2022, está cada vez más cerca. A fines de octubre se inauguró con bombo y platillo el Estadio Al-Thumama, completando así la sexta de un total de ocho sedes para el gran evento mundialista.
En Europa ya están clasificados los diez primeros equipos. Suiza aseguró el boleto directo a la Copa del Mundo, mientras Italia, campeona de Europa, tiene que ir a la repesca. Serbia impuso la misma suerte a Cristiano Ronaldo y a su selección, Portugal.
En Sudamérica, las dos grandes potencias, Argentina y Brasil, también están ya clasificadas. El mundo vive una especie de fiebre por la Copa del Mundo, y todavía falta un año para el partido inaugural.
La euforia en muchos países que ya tienen un lugar garantizado lo deja claro: en la medida en que se acerque el torneo, más difícil será criticar a Qatar.
La situación de los derechos humanos luce muy mal en el país. En Qatar no hay libertad de prensa ni libertad de expresión, la tutela patriarcal y conservadora restringe severamente los derechos de las mujeres, y la homosexualidad está prohibida.
Trabajadores sin derechos
También se considera que muchos de los trabajadores temporales que ayudan a construir las instalaciones del Mundial no tienen derechos. Procedentes de países como India, Nepal y Bangladés, construyen estadios nuevos y relucientes para la Copa del Mundo, pero viven en indignos e insalubres campamentos.
Más deporte, menos derechos
Federaciones y jugadores se centran cada vez más en la parte deportiva y económica del torneo, y no en el trasfondo crítico. Sin embargo, la Copa del Mundo en Qatar es algo mucho más serio para algunos hinchas. En Leipzig, estudiantes quieren organizar un torneo paralelo llamado ASAP Global Cup.
En la iniciativa “Deporte aficionado contra el lucro”, 16 equipos de hinchas de todo el mundo se proponen jugar en los mismos horarios de los partidos del Mundial de Qatar. Los juegos se transmitirán en vivo y por internet. “No nos gusta esta Copa del Mundo, porque en Qatar los derechos humanos son pisoteados y el lucro está por encima de todo”, dice a DW Anton Kämpf, uno de los organizadores.
Es probable que la mayor parte del mundo del fútbol vuelva a aplaudir cuando la pelota ruede dentro de un año. Al mismo tiempo, parece poco probable que el Mundial se desarrolle sin contratiempos y que toda crítica sea silenciada. Son demasiados los temas pendientes en Qatar, y muy poco lo que el país hace para resolverlos.