El Wingsuit
El Wingsuit

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Por: Irving Berumen Quiñones
Una de las cosas que siempre hemos querido hacer los humanos es volar; por eso nuestra especie ha creado toda clase de vehículos voladores que nos permiten mantenernos suspendido en el aire, sintiendo que desafiamos las pruebas de la física. Volar en avión es sin duda una experiencia alucinante, pero ¿qué me dirías si te contara que existe una forma de hacerlo sin necesidad de contar con motor? Se trata del wingsuit, un deporte de riesgo fabuloso; que consiste en dar un salto al vacío y planear con un traje especial. Aquí te lo cuento todo sobre él. ¿Te animas a volar?
Aspectos fundamentales del wingsuit
El nombre completo es Wingsuit Flying, Se trata de una modalidad del salto BASE, ambas vinculadas al paracaidismo, que consiste en realizar saltos a gran altura sin cuerda, provistos únicamente por un traje especial que nos permite planear como si fuésemos pájaros. Un deporte que cada año tiene más adeptos.
¿Qué requisitos necesitas para practicar Wingsuit Flying?
Lo primero que debes hacer es realizar un curso de línea estática (RAPS) o caída libre acelerada (AFF) para que adquieras los conocimientos necesarios.
Al ser un deporte demasiado extremo, se necesita una larga experiencia en saltos de paracaidismo, alrededor de 200 y en diferentes disciplinas.
Como complementos básicos están los lentes especializados, casco, guantes, altímetro, paracaídas y paracaídas de reserva, además de mochila y GPS.
A diferencia de lo que muchos creen, el wingsuit es más seguro que el salto BASE ya que el salto se realiza desde una altura mayor por lo que el tiempo de reacción se incrementa y cualquier dificultad puede solventarse con mayor éxito.
Mientras que el salto BASE se realiza desde un edificio o cumbre terrestre, el salto con wingsuit se realiza desde una aeronave, con el cielo despejado y en condiciones de viento favorables para el vuelo. De todas formas, al día de hoy este requisito no se cumple a raja tabla y muchísimos practicantes del wingsuit se lanzan desde riscos, acantilados o peñascos, asumiendo un riesgo mayor pero también disfrutando de vuelos realmente impresionantes.
Otra diferencia entre ambas disciplinas es que con este traje especial, la sensación de velocidad es mucho mayor respecto a la caída libre, lo que lo vuelve todavía más excitante. Asimismo, la caída se incrementa en sentido horizontal y disminuye el descenso en vertical.
Todo depende de cómo sean las corrientes de aire que puedas tomar podrías llegar a viajar a unos 250 kilómetros por hora.