Julio Urías

2020-12-01
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Por: Irving Berumen Quiñones

El héroe mexicano del momento.

En 2016 llegó al equipo de Grandes Ligas de los Dodgers de Los Ángeles, lo primero que Julio Urías hizo fue poner en su vestidor una gran figura con la representación de la Virgen de Guadalupe.

La fe religiosa es en la que el originario de La Higuerita, un pequeño poblado cercano a Culiacán, Sinaloa, se ha apoyado para superar problemas físicos que lo aquejan desde la niñez.

El pitcher zurdo de los Dodgers nació con un tumor en su ojo izquierdo que se mantiene casi cerrado tras múltiples cirugías, aunque conserva vista parcial en ese orbital.

“Dios me dio un ojo izquierdo malo, pero un brazo izquierdo bueno”, dijo en una ocasión Urías y con esa frase marcó el camino que ha seguido en su vida para llegar hasta la cúspide.

En labor de relevo, el pitcher mexicano dominó en las últimas dos entradas del sexto partido de la serie que disputó en contra de los Tampa Bay Rays.

Ante 11,437 espectadores reunidos en el Globe Life Field de Arlington, sede neutral para la Serie Mundial 2020 por la pandemia del coronavirus, Urías cumplió con la misión que se propuso antes de que iniciara la batalla por el título de las Grandes Ligas.

“No descansaré hasta que seamos campeones y le pueda dar ese alegría a los fanáticos de los Dodgers y a la afición mexicana”, dijo días antes de que iniciara la Serie Mundial, en el momento más importante de su trayectoria profesional, que inició el 27 de mayo de 2016 enfrentando a los Mets de Nueva York, con tan solo 19 años de edad, donde Urías brilló en su máximo esplendor.

El serpentinero zurdo se apuntó el salvamento del sexto juego de la Serie Mundial al lanzar dos entradas y un tercio en las que ponchó a cuatro bateadores de los Rays sin dar ninguna base por bolas y sin aceptar hits.

Dos días antes, Urías, de 24 años de edad, tuvo una actuación inolvidable al abrir el cuarto partido de la Serie Mundial en el que ponchó a nueve enemigos.

Con esa marca, Urías pasó a la historia como el lanzador mexicano con más ponches en un juego de Serie Mundial.

Urías también se convirtió el martes en el primer pitcher mexicano en ganar un juego decisivo de Serie Mundial.

A esos logros hay que agregarle estos:

– Es el primer pítcher nacido en México con cinco juegos de Serie Mundial, rompiendo el empate que tenía con Fernando Salas.

– Se unió a Madison Bumgarner (2014) como los únicos lanzadores con cuatro victorias y un salvamento en una sola postemporada.

– Los 29 ponches de Urías en estos playoffs son la segunda mayor cantidad en una sola postemporada de un jugador nacido fuera de Estados Unidos, solo detrás de Orlando Hernández (31 en 2000).

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